
Este fin de semana viajamos a Concepción del Uruguay a visitar a las nenas del Instituto Santa Clara y a llevarles las cosas que recolectamos para ellas !!!
Todavía están a tiempo de colaborar!!!

Para la mayoría de los argentinos memoria siginifica memoria de lo sucedido durante los años en del terrorismo de estado. Memoria nos recuerda el dolor, las desapariciones, la lucha, las Madres..Woody Allen
Para acabar con la filosofía
La evolución de mi filosofía se dio de la siguiente manera: mi mujer, al invitarme a probar el primer soufflé que había hecho, dejó caer por accidente una cucharadita del mismo sobre mi pie fracturándome varios pequeños huesos. Acudieron los médicos, hicieron y examinaron radiografías y me ordenaron un mes de cama. Durante la convalecencia, me concentré en la obra de algunos de los pensadores más eximios de Occidente —una pila de libros que yo había seleccionado para eventualidades como ésta. No presté atención al orden cronológico y empecé por Kierkegaard y Sartre, luego pasé rápidamente a Spinoza, Hume, Kafka y Camus. No me aburrí como me había temido; en cambio, me fascinó la energía con la que esas grandes mentes atacaban resueltamente la moral, el arte, la ética, la vida y la muerte. Recuerdo mi reacción a una observación típicamente luminosa de Kierkegaard: «Semejante relación, que se relaciona con su propio ser (es decir, un ser), debe haberse constituido a sí misma, o ha sido constituida por otra». El concepto me arrancó lágrimas de los ojos. ¡Dios santo, pensé, ser tan inteligente! (Soy un hombre con dificultades para escribir dos frases coherentes sobre «Un día en el zoo»..) La verdad es que el pasaje me resultó totalmente incomprensible, pero ¿qué más da si Kierkegaard se lo había pasado bien? Súbitamente me convencí de que la metafísica era lo que siempre había querido hacer: tomé mi bolígrafo y empecé en el acto a garabatear la primera de mis propias fantasías. La obra avanzó aprisa y en sólo dos tardes (con tiempo para echarme una siesta), completé la obra filosófica que espero no será descubierta hasta después de mi muerte o hasta el año 3000 (lo que ocurra primero) y que modestamente creo me asegurará un lugar privilegiado entre los pensadores de más peso en la historia. Aquí presento un breve ejemplo del cuerpo principal de tesoros intelectuales que lego a la posteridad, o hasta que llegue la mujer de la limpieza.
I. Crítica de la sinrazón pura
Al formular cualquier filosofía, la primera consideración siempre debe ser: ¿Qué podemos saber? Es decir, qué podemos estar seguros de saber, o seguros de que sabemos que sabíamos, si realmente es de algún modo «cognoscible». ¿O lo habremos olvidado todo y tenemos demasiada vergüenza de decir algo? Descartes insinuó el problema cuando escribió: «Mi mente jamás puede conocer mi cuerpo, aunque se ha hecho bastante amiga de mis piernas». Por «cognoscible», dicho sea de paso, no quiero decir aquello que puede ser conocido por medio de la percepción de los sentidos o que puede ser comprendido por la mente, sino más bien aquello que puede decirse que es Conocido o que posee un Conocimiento o una Conocibilidad, o por lo menos algo que puedas mencionar a un amigo.
¿Podemos en realidad «conocer» el universo? Dios santo, no perderse en Chinatown ya es bastante difícil. Sin embargo, el asunto es el siguiente: ¿Habrá algo allá fuera? ¿Y por qué? ¿Por qué tendrán que hacer tanto ruido? Por último, no cabe duda de que la característica de la «realidad» es que carece de esencia. Esto no quiere decir que no tenga esencia, sino simplemente que carece de ella. (La realidad a la que me refiero es la misma que describió Hobbes, pero un poco más pequeña.) Por lo tanto, el dictum cartesiano, «Pienso, luego existo», podría expresarse mejor por «¡Eh, allí va Edna con el saxofón!». Así pues, para conocer una sustancia o una idea, debemos dudar de ella y así, al dudar, llegamos a percibir las cualidades que posee en su estado finito, que están en, o son realmente «la misma cosa», o «de la cosa misma», o de algo, o de nada. Si esto está claro, podemos dejar por el momento la epistemología.
II. La dialéctica escatológica como medio de lucha contra el zona
Podemos decir que el universo consiste en una sustancia y que a esta sustancia la llamamos «átomo», o también «mónada». Demócrito la denominó átomo. Leibnitz la llamó mónada. Por fortuna, los dos hombres jamás se conocieron, de lo contrario se hubiera armado una discusión muy aburrida. Estas «partículas» fueron puestas en movimiento por alguna causa o principio fundamental, o quizás algo se cayó en algún lugar. El asunto es que ahora ya es demasiado tarde para remediarlo, salvo quizá comer mucho pescado crudo. Por supuesto, esto no explica por qué el alma es inmortal. Tampoco dice nada sobre una vida ultraterrena ni aclara la sensación que siente mi tío Sender de que le persiguen los albanos. La relación causal entre el primer principio (es decir, Dios o viento fuerte) y cualquier concepción teológica del ser (Ser), según Pascal, es «tan ridícula que ni siquiera es graciosa (Graciosa)». Schopenhauer llamó a esto «voluntad», pero su médico la diagnosticó como fiebre del heno. En sus últimos años, se amargó por eso o, más aún, por la creciente sospecha de que él no era Mozart.
III. El cosmos por cinco dólares al día
¿Qué es, entonces, lo «bello»? ¿La fusión de la armonía con lo justo, o la fusión de la armonía con algo que sólo se parece a «lo justo»? Quizá la armonía se haya fundido con «la costra terrestre» y eso es lo que nos ha estado dando tantos problemas. La verdad, podemos estar seguros, es la belleza —o «lo necesario». Es decir, lo que es bueno, o que posee las cualidades de «lo bueno», da como resultado «la verdad». Si no lo da, siempre puedes apostar a que la cosa no es bella, aunque aún puede que sea impermeable. Estoy empezando a pensar que tenía razón antes y que todo tendría que fusionarse con la costra. Ah, bueno.
Dos parábolas
Un hombre se acerca a un palacio. La única entrada está guardada por unos fieros hunos que sólo dejan pasar a hombres llamados Julius. El hombre trata de sobornar a los guardias ofreciéndoles por un año las mejores partes del pollo. Ellos ni se burlan de su oferta ni la aceptan, sino que simplemente lo cogen por la nariz y se la tuercen hasta que parezca un tornillo. El hombre dice que tiene que entrar a la fuerza en el palacio porque le trae al emperador una muda de calzoncillos. Al ver que los guardias siguen negándose, el hombre empieza a bailar el charleston. Ellos parecen divertirse con su baile, pero pronto se ponen tristes por el trato que el gobierno federal otorga a los navajos. Sin aliento, el hombre se derrumba. Muere sin haber visto al emperador y dejando una deuda de sesenta dólares a los de la Steinway por un piano que les había alquilado en agosto.
Me entregan un mensaje para un general. Cabalgo y cabalgo, pero el cuartel general del general parece distanciarse siempre más. Por último, se arroja sobre mí una gigantesca pantera negra que me devora la mente y el corazón. Me paso la tarde terriblemente angustiado. Por más que lo intente, no puedo llegar al general a quien veo corriendo a lo lejos en shorts y musitando la palabra «nuez moscada» a sus enemigos.
Aforismos
Es imposible vivir la propia muerte con objetividad y, además, cantar una canción.
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El universo no es más que una idea transitoria en la mente de Dios. Es un hermoso pensamiento, aunque bastante incómodo, sobre todo si acabas de pagar el anticipo de una casa.
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La nada eterna está muy bien si vas vestido para la ocasión.
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¡Ojalá viviera Dionisos! ¿Dónde comería?
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No sólo no hay Dios, sino que ¡intenta conseguir un electricista en un fin de semana!
En tiempos de reclamo rural, no hay político opositor o dirigente agropecuario que no se sienta obligado a recordar el origen federal de la Argentina y, de paso, criticar por distorsivo al régimen actual, al que se considera (casi) tan malo como la lista sábana. Sin embargo, en una mirada muy general es interesante comprobar que el reparto de los recursos no es tan absurdo como podría parecer a primera vista. Los datos de Víctor J. Elías sintetizan la distribución del gasto público: si el gasto público por persona equivale a 1 en la región pampeana, se estira a 1,93 en el noroeste y a 1,64 en el noreste. En otras palabras, el Estado hace un esfuerzo por destinar más dinero a las zonas más pobres (aunque lo haga de una manera ineficaz: en La Rioja hay 85 empleados públicos por cada mil habitantes, en Catamarca 76 y en Formosa 68, contra 37 de la ciudad de Buenos Aires y 35 en Córdoba).
No se trata entonces de negar los agujeros del régimen federal argentino, cuyo corazón, la ley de coparticipación, es hoy un amasijo confuso de correcciones y reformas acumuladas a lo largo del tiempo. El sistema es demasiado complicado, arrastra algunas injusticias flagrantes (sobre todo en los fondos disponibles para el Conurbano) y merece una discusión a fondo; lo que resulta menos claro es que la mejor forma de corregir estos problemas consista en destinar más recursos a la Pampa Húmeda.

Santa Clara de Asís es un instituto donde se brinda contención a niñas y familias de muy bajos recursos. Está ubicado en la ciudad de Concepción del Uruguay, Entre Ríos.
Desde hace un año estamos intentando acercar llevar a las niñas los beneficios de la informática. Lo primero que realizamos el año pasado fue el blog www.proyectosantaclara.com. Después armamos el grupo en Facebook que ya tiene mas de 100 voluntarios. Ahora se han sumado a mis compañeras del seleccionado de hockey femenino de la UBA.
Las chicas del hockey estamos juntando cosas para construir un “Aula de Computación” en la escuelita de Santa Clara de Asís. Necesitamos todo lo que tengas y no utilices para armar el aula, desde computadoras (no importa que sean viejitas poque pueden servir igual) hasta monitores, cables, routers, pizarron, etc.
Ya sabés como son estas cosas, lo que te sobra a vos puede ser muy importante para otra persona. Todo lo donado será llevado a la escuelita la última semana de marzo por las jugadoras del seleccionado, que además darán unas clases de Hockey y llevarán indumentaria para las chicas de Santa Clara.
COMO HACER LLEGAR TU DONACION:
En Buenos Aires contacten a Seba (smlorenzo@gmail.com) y arreglamos para que vayan juntando las cosas en el local que tenemos por zona Congreso. Luego las llevarán directamente las chicas del hockey en una combi a Entre Ríos:
Los que envían directamente a Entre Ríos tienen las siguientes opciones:
+INSTITUTO DE LA MENOR SANTA CLARA DE ASIS-DOM: B. DIAZ VELEZ 885- BARRIO ZAPATA-T:03442-440959-(8 a 17hs.). Ciudad de Concepción del Uruguay, Entre Ríos
*DRA. ORFILIA DE BUR-PRESIDENTA DE LA COMISION DIRECTIVA- 25 DE MAYO 256-T.03442-422589-EMAIL:bernardo_r_bur@ciudad.com. Ciudad de Concepción del Uruguay, Entre Ríos
*TERESA M. INES PEPE-APODERADA LEGAL- 3 DE FEBRERO 186- T:03442-427011-EMAIL:tmipepe@hotmail.com
*CLAUDIA POGGIO-DIRECTORA DE JARDIN DE INFANTES-12 DEL OESTE SUR 170-T:03442-15503922-EMAIL:
claupoggio2006@hotmail.com. Ciudad de Concepción del Uruguay, Entre Ríos